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jueves, 10 de enero de 2019

HABLEMOS DE SEXO





¿Qué lleva a un grupo de jóvenes, todos menores de veinticinco años, a violar a una chica? ¿Qué le pasa a estos chicos educados en la democracia, en la igualdad? ¿Son monstruos o tipos asociales sin ningún tipo de empatía?Todos los estudios demuestran que no; que son chicos normales, hijos de esta generación, pero, sin lugar a dudas, producto de la dejadez que hemos hecho tanto padres como educadores en torno a la educación sexual de los niños y adolescentes.Hace unos días salió un informe estremecedor con cifras alarmantes sobre el consumo de pornografía por parte de los niños. Relataba este informe que muchos de ellos comenzaban a la edad de diez u once años, y se incrementaba al 90% a la edad de catorce años.Esto es alarmante para una sociedad que se precie de justa e igualitaria, y ya nadie cuestiona la relación directa entre este consumo de pornografía y la violencia sexual.La pornografía, libre, gratuita y asequible a todas las edades a través de internet, llega a estos niños y adolescentes, en proceso de formación, que acaban normalizando actitudes violentas hacia la mujer y adquiriendo una visión de la sexualidad desvirtuada, donde la mujer es un mero objeto sexual para uso y disfrute del hombre, y la violencia es muchas veces un componente esencial de las relaciones sexuales, y el placer es identificado con el dolor.Esta es la educación sexual que reciben los chicos y chicas de nuestra era ¿De qué nos extrañamos entonces?
En una sociedad donde el acceso a la pornografía es gratuito y asequible a cualquier edad, en una sociedad hiper sexualizada y de democracia digital, las madres y padres no pueden obviar el papel fundamental que deberían ejercer a la hora de educar en la sexualidad y de control del uso de los dispositivos móviles y ordenadores por parte de los menores.Por nuestra parte los educadores poco podemos hacer porque en la escuela y los institutos ha desaparecido la educación sexual, propiciada en parte por la gazmoñería de la derecha. En la la época de Aznar la educación se centró en “la cultura del esfuerzo”, poniendo el acento en los buenos resultados académicos y en una enseñanza basada en la producción, donde los alumnos pasaron a ser clientes. Lo que vino después ya lo sufrimos: el desprecio de las humanidades, las artes o la filosofía, precisamente las más propicias para transmitir valores; y la ausencia total de una educación moral o sexual.Urge reflexionar sobre la sociedad que estamos construyendo, porque todos somos responsables en parte de lo que sucede. Tal vez, cuando hablemos sin prejuicios ni rodeos de sexo con nuestros hijos, comenzaremos a cambiar, pero mientras la pornografía siga formando a nuestros niños y adolescentes nada cambiará.Un dato escalofriante más: ayer anunció el Ministerio de Interior que en España se comete una violación cada cinco horas. Ahí lo dejo.Nieves Rodríguez Rivera

jueves, 20 de diciembre de 2018

EL ASESINO INVISIBLE






De nuevo grandes dosis de espectáculo y morbo mediático, que alimenten al pueblo con el terrible asesinato y su final de película. Una vez  servida la cabeza de la bestia  negra  del monstruo, en el que poder  volcar toda la rabia y desprecio del que somos capaces,  ya respiramos tranquilos.
Ocasión para que la derecha aproveche de nuevo para insuflar el discurso del recrudecimiento de las condenas o la pena permanente revisable,  y para que VOX se haga notar hablando alto y  claro,  porque ellos  dan la cara.
Pero a Laura no la mató sólo Bernardo Montoya, el gitano ex convicto.
No te dejes engañar,  no reduzcas todo el problema a un solo hombre,  porque de la simplificación nace el fanatismo. Eso es lo que desean los de siempre, los reduccionistas, los que buscan culpables en lugar de asumir su parte de responsabilidad, y  la dejan al azar,  al hecho fortuito y  desgraciado de que Laura estuviese sola en aquel pueblo,  y se encontrara cara a cara con su asesino.
Pero a Laura no la mató un asesino,  la mató el machismo que anida en todos los pueblos y en todas las ciudades;  a Laura la asesinó esta lacra que ha pervivido con nosotros durante siglos,  y que se ha transmitido de generación en generación en la mentalidad de tantos hombres y mujeres.
Sí, a Laura la mató Bernardo Montoya. Pero el gran error es creer que es un despiadado  monstruo,  o un loco suelto.  A las mujeres que mueren en España las matan  los jóvenes agradables, los tipos normales;  incluso los buenos maridos, hasta que de pronto  son noticia nacional  y acaban con la vida de su mujer, porque no aceptó un no por respuesta, o porque era “su mujer”,  su  posesión, y  podía hacer con ella lo que quisiera, incluso asesinarla.
Que no te engañen:  es la desigualdad y el machismo  lo que acaba con la vida de las mujeres.  Pero en este país es más fácil buscar un monstruo en el que derramar todo el odio y el fanatismo del que somos capaces, en lugar de asumir nuestra parte de responsabilidad.

Nieves Rodríguez Rivera
Foto de Lola Cáceres

martes, 23 de febrero de 2016

A MI HERMANA


Mientras el turismo crece a ritmo exponencial, clamorosamente exitoso y los hoteles llenan de turistas las costas de estas islas atlánticas, las camareras de piso, las nuevas esclavas del siglo XXI, deben pincharse voltarén para comenzar la jornada laboral.     
Mientras los grandes holding extranjeros y algunos hoteleros se hacen cada vez más ricos a costa de la crisis mundial que llena los hoteles de las islas, las mujeres que limpian las habitaciones para aguantar el dolor, para resistir a las dura jornada que le espera, se inyectan entre ellas y contra el cansancio.  
 Mientras el turismo abarrota los hoteles de estas islas abandonadas a costa de las camareras  de piso que lloran su cansancio en silencio, en las mismas playas siguen llegando supervivientes que la mar arrastra y que nosotros recibimos en camiones de basura y enviamos a  celdas  que es donde van a parar los inmigrantes.
Mientras al sol de sur, los hoteles brillan bajo las laderas, limpiados por mujeres extenuadas que deben inyectarse para soportar los dolores, los turistas descansan en el paraíso, ausentes de la esclavitud de esta gente.
Mientras la pobreza anida en las calles y el pueblo abandona la dignidad acudiendo a comedores de pobres, existe un mundo ajeno, terriblemente ausente que no sabe de ancianos  desahuciados ni de  camareras que deben inyectarse para soportar el dolor y las muchas horas de trabajo.
Mientras el mundo resisten a la prueba del exterminio de millares de refugiados,  los hoteles siguen repletos de europeos satisfechos que olvidan por unos días la vida de estas camareras que lloran de rabia y miedo.

Mientras al caer la tarde comienzan a cenar los turistas en los hoteles, en la era de la ignominia, una mujer sola,  exhausta, espera a que la guagua la lleve de vuelta a su casa y que acabe otro día más en isla del olvido y del silencio.


viernes, 11 de diciembre de 2015

CAMAROTE 612



Me tomé la pastilla contra el mareo, apagué luz individual de mi litera y cerré los ojos.  Pero no pude dormir. El mar parecía en calma, pero la pareja del camarote contiguo no. A través de las paredes las voces iban en aumento. No sé cuanto tiempo siguieron así, discutiendo. En un momento de la noche oímos a la mujer pedir auxilio. Unos niños pequeños se unieron al grito desesperado de su madre. Encendí la luz y me puse en pie de un salto.
-       ¿Están escuchando? - les dije a mis compañeras de camarote.
Las mujeres adormiladas, asentían. Habían encendido la luz también. Una de ella me miraba preguntándome qué hacer.
-       ¡Voy a tocarle en la puerta¡ No quiero ser cómplice de lo que esté pasando ahí - y salí corriendo hacia el camarote contiguo.
Aporreé la puerta. Un hombre de mediana edad me abrió la puerta.
-       Oye ¿Qué es lo que está pasando?- le dije- voy a llamar a la policía.
-       Llama a quién quieras- me respondió con acento extranjero y cerró la puerta de nuevo.
Descalza y en pijama,  corrí por los pasillos del barco con el corazón en vilo. Algunos pasajeros dormían en las butacas. En el bar encontré a un miembro de la tripulación. Le conté lo que estaba sucediendo en el camarote 612. El joven llamó al sobrecargo y a dos tripulantes más que se unieron en la carrera por el pasillo detrás de mí. Cuando tocaron a la puerta, los ruidos habían cesado. El mismo hombre abrió la puerta de nuevo.  Pero esta vez su respuesta fue más calmada. Por la abertura de la puerta observé cómo un niño, de unos ocho años, desde lo alto de la litera, me miraba asustado.
-       ¿ Ha habido ruidos en este camarote?- Le preguntó el sobrecargo.
Entonces regresé a mi camarote. El mar estaba en calma. No volví a oír nada durante toda la noche. Pero la mirada asustada del niño se me había clavado dentro y no podía dormir.
A las seis y media y m el megáfono anunció a los pasajeros que atracaríamos en media hora. Abrí los ojos, pesadamente, me vestí, cogí mis cosas y me dirigí hasta el sobrecargo para preguntar qué había sucedido.
-       Bajamos al hombre a la planta baja, le quitamos la llave y  le prohibimos que subiera a la habitación donde estaba la mujer y los niños- me respondió.
-       ¿ Nada más?- dije atónita.
-       Le preguntamos a la mujer y dijo que se encontraba bien, que no quería que llamáramos a la guardia civil.
-       ¿ Y ustedes ? ¿ No van a tomar otras medidas?
-       Bueno, la cosa se quedó tranquila. Al parecer él estaba algo borracho.
-       ¿Y ya está?
-       Bueno, nosotros no vimos nada, realmente.
-       Pero las demás pasajeras del camarote y yo misma, sí. Oímos cómo la mujer y los niños gritaban pidiendo ayuda.
El sobrecargo, un chico joven de apenas treinta años, se alzó los hombros.
-       ¿Saben que por la nueva ley tienen la obligación de denunciar los hechos aunque la mujer no quiera?
Ahora el sobrecargo me miraba como si la loca fuera yo. Simplemente, no querían problemas. La cosa se había arreglado entre hombres. Él estaba un poco borracho, se había puesto algo violento y ya está. Eso era todo. Qué más podían hacer.
-       No se preocupe- le dije secamente- Voy a estar en la isla unos días. Yo misma haré la denuncia.
Aún era de noche cuando el barco atracó en el muelle de los Mármoles. La ciudad parecía dormida. Atravesé las calles solitarias de Arrecife y llegué a la comisaría. Le conté al policía de guardia lo que había sucedido. El policía tomaba nota de todo.
-       Quiero también denunciar la pasividad mostrada por la compañía naviera Armas en este asunto- concluí.

El policía asintió y siguió tecleando en el ordenador. Luego, conduje despacio hasta la casa de mi madre. Cuando llegué, la mirada del terror del niño, aún no había desaparecido de mi retina.

domingo, 29 de noviembre de 2015

El candidato


Terrorismo a la inteligencia o como lobotomizar aún más al imbécil, debería llamarse la televisión pública. Hago zapping, tratando de encontrar algo que valga la pena. Hay un programa donde las mujeres quieren cambiar de imagen, una especie de coaching las instruye para que estén guapas y perfectas para los hombres. Zapeo. Un hombre y una mujer desnudos se intentan cortejar luciendo sus atributos en una isla desierta. No. Nos hemos alejado demasiado del mono. Zapeo, en la pantalla del televisor aparece un cocinero sádico persiguiendo a futuros cocinillas estresados. Zapeo. Un casposo cantante de medio pelo entrevista  a una promesa política en medio de la campaña electoral. Me detengo.
El periodista y el político hablan de cosas de hombres, de piernas de mujer, de cómo ligar. Están sentados,  tomando  una cerveza en la cocina. El candidato a la presidencia lleva camisa blanca, juegan al pin pon, ríen y se divierten. Bertín Osborne le pregunta a Pedro cómo es su vida diaria. Parecen estar encantados de haberse conocido. Pedro Sánchez, el hombre de buen ver, el político de  mediana edad, casado padre y de dos hijas, reflexiona un instante, luego hace un recuento de sus numerosos actos, sus viajes, sus reuniones en despacho, sus mítines, pero no hay mención alguna a su familia, a su mujer y a sus hijas.  El periodista se lo recuerda. Pedro rectifica, se encoje de hombre y responde. No tiene mucho tiempo, es lo más que echo de menos, pone cara de circunstancia, aunque reconoce, de vez en cuando “salgo con mi mujer a cenar fuera”.
El candidato sabe que gana su sonrisa, podría ser un actor del cine español. Por eso sonríe y cautiva y habla de cosas de hombres, pero no hace ni una sola mención a hacer la compra, a recoger la mesa, a poner la lavadora o atender a las hijas. Para ese tipo de tareas,  nos suponemos, que está Begoña, que lo espera en la casa mientras lo ve por la televisión junto a sus hijas.
Hablar de la vida cotidiana revela más que todo un programa político. Esto lo han entendido bien los jefes de campaña. Por eso, los políticos se vuelven locos por aparecer en los programas de entretenimiento y mostrar su lado más cercano. Quieren televidentes pasivos, no votantes inteligentes. Aunque en la distancias cortas se cuele algún gazapo y entonces descubramos, como ahora, el  lugar que ocupa el hombre y cuál la mujer, siguiendo con la programación cotidiana y  sexistas que inundan la televisión  pública.


sábado, 7 de noviembre de 2015

No mates al mensajero













Una breve reflexión a propósito de la propuesta del señor Marina acerca de que los profesores debemos ser evaluados y cobrar según el rendimiento que tenga en las aulas. Hacía mucho tiempo que no oía un disparate de tal calibre ¿Igualmente se pedirá a los demás funcionarios del estado esta medida? ¿Se evaluará de igual manera el trabajo de los médicos, jueces y políticos para pagarle según sus resultados? 
Señor Marina, actúa usted como un pirómano cuando intenta enfocar el problema en los profesores, cuando son los más castigados de este sistema obsoleto que llamamos escuela. Si su propósito fue dignificar nuestro trabajo no entiendo cómo comienza por cuestionarlo. No sé cuánto tiempo hace que usted no pisa las aulas o si estuvo dando clase a más de treinta alumnos, por hora, en secundaria pero, si así fue, seguramente ya olvidó lo que es impartir clase hoy en día.
Le aseguro que el problema educativo es mucho más complejo y no está cuestionar el trabajo de los profesores. Como usted bien sabe el problema educativo es multifactorial y no se soluciona matando al mensajero.
Todos los días hablo con madres separadas, que cuidan a sus hijos solas, que me piden ayuda porque no pueden con ellos; están exhaustas, trabajadoras que no tienen tiempo material de atenderlos porque ya los chicos se les ha ido de las mano. 
Todos los días veo padres que pasan de la educación de sus hijos, hombre que piensan que la educación es cosa de mujeres y que de eso se ocupan sus madres. Todos los días hablo con muchachos y adolescentes totalmente desmotivados, con situaciones familiares y económicas precarias, o con todos los miembros de la familia en paro. 
Cuando las circunstancias económicas, sociales no tienen unos mínimos, cuando la igualad entre los sexos no es real, cuando la cooperación entre los parejas no existe, cuando no hay conciliación familiar para el cuidado de los hijos, pasa lo que está pasando: desmotivación, falta de respeto, desorden y fracaso escolar. 
La escuela es sólo el reflejo de la sociedad, ni más ni menos. Quizás podría usted empezar por hablar de justicia social para que así se refleje en el aula o de cambiar las programaciones caducas y encorsetadas, o de implementar en la política asignaturas tan necesarias como la educación en la igualdad entre géneros y la no violencia. Quizás podría usted haber empezado por aconsejar la eliminación de la excesiva carga horaria de los profesores, o rebajar el número de alumnos por clase. Podríamos haber empezado por situarnos en la realidad y no evaluando al docente que sólo hace lo que puede con los medios que puede. 
Mientras las condiciones mínimas de igualdad, respeto, solidaridad no existan no habrá educación que valga. Y por favor, no dispare al mensajero. 

miércoles, 26 de agosto de 2015

PROMÍSCUAS y VIEJAS y MADRES



En una entrevista reciente un periodista le preguntó a Maribel Verdú por qué no había sido madre y si pensaba serlo. La actriz de cuarenta años y harta de responder en cada entrevista a la misma pregunta le respondió molesta si esa misma pregunta se la haría al actor Luis Tosar. Evidentemente no. El periodista es sólo un reflejo de lo que aún muchos piensan:  que para realizarse una  mujer necesita  ser madre.
Hace unos días saltó a las redes el encarcelamiento de Josefa Hernández la mujer de Fuerteventura de 63 años de edad. En los medios se refieren a ella como “la abuela” o “la anciana”. ¿Se hablaría en esos términos se nos referimos a un hombre? La respuesta es evidente: no.  ¿Es una anciana una mujer de 63 años? ¿Por qué se refleja sólo su rol parental de abuela? ¿Se le llama anciano a un hombre de 63 años? Aunque la noticia apela al sentimentalismo evidente hacia esta mujer no hace otra cosa más que reducirla al rol que ocupa en la familia, lo mismo que el entrevistador a la actriz Maribel Verdú.
Hace una semana saltó la polémica por la contratación de Ylenia Padilla famosa lucir su explotar su cuerpo en Gran Hermano para las fiestas de Yaiza como reclamo para un público juvenil.
Hace nada hemos descubierto una guía elaborada por la Fundación de mujeres del PP que dice explícitamente que ser promiscua aumenta el riesgo de violencia contra las mujeres. ¿Deberíamos ser castas, no salir de nuestras casas, no acostarnos con los hombres que queramos para no sufrir violencia de género?
Este uso común y cotidiano de la mujer como objeto sexual en la publicidad y en los medios de comunicación no es sino el reflejo del desprecio que destila nuestra sociedad patriarcal hacia la mujer. Los mensajes sexistas y profundamente misóginos que vemos todos los días en publicidad, la mujer como reclamo y objeto de disfrute del varón ( (Ylenia) la reducción de la mujer a la función reproductora (madre) o al rol de sostenedora y cuidadora dentro de la familia (abuela)o no es sino una prueba más de que todavía hay mucho que hacer para eliminar la violencia machista, punta del iceberb que esconde la invisibilidad, el sexismo, la  desvaloración y la cosificación a la que la mujer se ve constantemente sometida por el hecho de serlo.
Despreciar, minusvalorar a la mujer como persona, como ser público, reducirla sólo al entorno privado y a la función reproductora o sostenedora es violencia machista. Todo lo que suponga, reducción y anulación de la mujer como ser humano es maltrato de género y no hace más que reflejar la condición de ciudadana de segunda clase a la que el  patriarcado nos quieren relegar.
La mujer es por sí sola y agente y gerente de su vida y no debe estar a expensas de los intereses de nadie ni debe servir a nadie más que a sí misma. Exactamente igual que el hombre, pero esto nadie se lo plantea, claro.

jueves, 13 de agosto de 2015

Desconfía de agosto


Agosto es el mes más esperado: la mitad del país está de vacaciones y la otra duerme la siesta. No te preocupes, tampoco despertará cuando vuelvas.
 Agosto, mes huero donde los haya, tan vacío de contenido como la prensa diaria, las vacaciones de los reyes en Mallorca o las fiestas veraniegas, es sólo el reflejo del  pueblo de paletos que somos: una España cañí que tortura animales, que exhibe mises como ganado y  chorizos con corbata.
Agosto es un mes traicionero. Mientras tú andas en la playa sorteando las medusas y  sombrillas,  el presidente te cuenta ahora que  va a cambiar la Constitución. Cuando en un país donde el  ministro de cultura ve “cine de barrio” y el ministro de interior se reúne con un presunto delincuente en su despacho, hablar de cambios no augura nada bueno.
En este agosto tórrido, superficial y casposo papá estado aprovechará para hacer campaña electoral, atizar la bandera del españolismo y vociferar la unidad indisoluble del estado.
El presi que cuando pasea por su Galicia natal piensa en los ruines catalanes y en cómo refrenar ese innato impulso independientes que les sale a cada rato, ha ideado la fórmula mágica: el cambio de la Carta Magna. Dentro de poco tendremos a golpe de bragetazos patrios y tintos de verano nueva Constitución a la que aplicarán la ley mordaza.
No te olvides que fue otro agosto y con alevosía, el de 2011, cuando el PP y el PSOE se pusieron de acuerdo para cambiar la constitución y reducir el déficit público como le encomendó  la buena de Alemania.
Desconfía de agosto pues, que guarda traiciones. España,  pueblo bárbaro, al que no le duele en prendas abandonar a su mascota cuando se  va de vacaciones o  insultar lo que no entiende, cierra por vacaciones. Pero el zorro nunca duerme,  le gusta la noche y la alevosía para atacarte mientras duermes.


¡Rajoy y cierra España¡

sábado, 13 de junio de 2015

Diario de una muerte anunciada



Treinta días ya.
Treinta días son los que lleva Takbar Haddi en huelga de hambre. Una madre saharaui que lucha por tener el cuerpo muerto de su hijo.  La puedes ver sentada en la acera, hora tras hora, esperando, en silencio.
 Espera que el gobierno marroquí le devuelva los restos del cuerpo de su hijo asesinado para poder enterrarlo.
El cuerpo del hijo muerto. Aún a cambio de su vida.
Takbar se agarra a la única tabla de salvación que aún le queda, el último bastión de resistencia para reclamar al gobierno marroquí justicia: su propia vida.
Algunos ya olvidaron cuando el Sahara fue español, muchos canarios trabajaron y nacieron en el Aaiún. Cuando a España le convino se lo vendió a Marruecos y lo dejó en manos de un monarca loco. Con su venta y las presiones del rey comenzó también el descalabro de nuestra flota pesquera. La pesca desapareció en Canarias en Canarias para siempre. A cambio teníamos bases americanas y muchos acuerdos comerciales para el lobby comercial.
Pero el Sahara nunca se rindió y siguió resistiendo.
Hemos dado la espalda a África pero ella nos golpea en la cara.
 Sin embargo, Canarias y sus políticos de pactos miran a otro lado. La delegada del gobierno, como Pilatos se lava las manos declarando: “Es tema particular, un tema que no es nuestro” Como si la defensa de los derechos humanos no fuera un tema de todos.

Ahora mismo desfallece, Takbar, pero sigue viva. Viva para recordarnos que mientras le quede un último aliento seguirá reclamando con su vida el derecho a enterrar a su hijo. Es la lucha de todo un pueblo que se resiste a ser masacrado. Es la   lucha de los oprimidos. Nadie la callará, salvo la muerte.   

miércoles, 26 de junio de 2013

El fin de las ideologías



Cuando el presidente del gobierno constató hace unos días que “aquí no hay ideología, solo ser eficaces” dijo en voz alta una verdad que ronda peligrosamente la cabeza de nuestro políticos. La eficacia es la panacea. Unámonos todos para ser eficaces. No importa la ideología. Como siempre, por la boca muere el pez. Sin embargo, es precisamente eso, la falta de ideas lo que nos está llevando a la ruina, pero a la ruina moral porque a la otra ya nos llevaron hace tiempo.

Porque la ideología, la cual se empachaba Rajoy en abandonar, es, sencillamente, las ideas y pensamiento de un grupo, lo que separa precisamente a la derecha de la izquierda, lo que fundamenta el que se priorice los derechos sociales frente al neoliberalismo.
Esta falta de ideología, de principios, tan peligrosa, es lo que nos está haciendo cada vez más permeable y tolerantes a todo tipo de disparates y de abusos por parte de nuestros gobernantes. Porque las ideas, y ahí está la clave, sobre todo, las basadas en el bien público, deben sustentarse en una base ética.
Ya el ministro de educación, el polémico señor Bert, ha ido deteriorando, poco a poco, esta concepción en nuestro país al priorizar réditos y beneficios frente a igualdad social, siendo el encargado de hacer desaparecer la filosofía de los planes de estudio o de beneficiar rendimientos frente a equidad.
Las ideas, los principios son peligrosos si se oponen frontalmente al libre mercado. No obstante, no puede existir economía sin ética, o un grupo político sin ideología. A pesar de eso, hay muchos lobbys económicos que ejercen mayor poder que el estado. Rajoy es sólo un engranaje más de esta ideología de derechas que promulga el fin de las ideologías, así se podrá, impunemente, priorizar el mercado, la deuda, frente a los avances sociales y los derechos adquiridos.
Y ahora busca la aquiescencia de los demás partidos para seguir llevándola a cabo. Pretende con este gran pacto de estado el gobierno vacío de principios y de ideas, dar mayor autoridad a los desmanes del poder, siempre en defensa de la eficacia o de la seguridad, palabras siempre en boca de nuestros dirigentes.
Al no existir ideología sino eficacia, todo es posible porque se inocula en la población la concepción de que lo principal es la eficacia de los mercados y la eficiencia.
Consecuencia de la falta de ideología y de la adoración al dios Eficacia, siempre huero de contenido y de principios éticos y morales, es la situación actual donde vivimos, el esperpento del señor Montoro pidiendo perdón treinta y cinco veces o de la excarcelación de Blesa.
El pacto de estado que están a punto de firmar PP Y PSOE vacío de ideología tal como anuncio Rajoy es peligroso, en cuanto se sustituye las ideología por la eficacia, el valor por el precio. Ahora nos quieren vender la eficiencia. Sí, eficiencia sí, pero con ideología, con principios, con derechos sociales y por para el ciudadano, no para el mercado.



domingo, 2 de junio de 2013

Terrorismo de género



Según la R.A.E se denomina terrorismo “ a la dominación por el terror. A la sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror”. Me planteo sino seria conveniente denominar como “terrorismo de género” los continuados asesinatos de mujeres por partes de sus parejas o ex parejas.
Este cambio de nomenclatura supondría la consideración de este hecho como un problema de estado y, de este modo, el terrorismo de género sería tomado en cuenta como un acto que menoscaba las libertades y derechos de las mujeres, pero también como un acto que descalabra el fundamento de derecho en el que nuestro sistema democrático se basa.
Y es que los últimos asesinatos de mujeres nos obliga a una reflexión más profunda de este hecho, no podemos seguir cerrando los ojos a este feminicidio como si fuese un grieta más del sistema, porque en ello nos va la vida a la mitad de la población.
El estado debe garantizar la seguridad y la protección de los más débiles y en este caso, los débiles, son todas esas víctimas del machismo que mueren cada día. Sin embargo,  esta debilidad de las víctimas no está sustentada en una menor capacidad de la misma sino en la inferioridad social en la que ha estado sometida durante mucho tiempo a causa del machismo imperante en nuestro sistema patriarcal.
El gobierno debe actuar ya desde todas las instituciones  y solventar lo que a fuerza de reducciones presupuestarias y aumento de la crisis se perfila como uno de los problemas más importante de este momento.
La condena de estos delitos y la puesta en marcha de una plan de acción urgente contra  el machismo debe ser una prioridad imperante para nuestros gobernantes.
Hay que erradicar de nuestra sociedad los resquicios de la era franquista, donde la mujer era considerada un ser inferior y dependiente del marido. De aquellos barros vienen  estos lodos.
 Aconsejo a quien no lo haya visto el interesante documental “las Constituyentes” homenaje a las primeras mujeres que trabajaron en la creación de la Constitución, pioneras que tomaron por primera vez en democracia la palabra para exigir la igualdad legislativa. Sobre todo, porque es revelador constatar como las políticas actuales, cuarenta años después, se quejan de las diferencias políticas y sociales aún existente entre ellos.
Así,  mientras la cuota ha llegado a los partidos a regañadientes e impuesta por una justicia reparadora, ésta no se ha reflejado en iguales conquistas sociales para la mujeres. Baste como ejemplo la ley del aborto donde todavía ser dirime si un derecho único y exclusivo de la mujer debe ser politizado a instancias de la influencia de la iglesia en el grupo que gobierne.  
El machismo domina todas las capas sociales, acecha escondido o latente en nuestra sociedad revestido de modernidad y europeismo. Sólo hay que echar una ojeada a la caja social, la televisión, y observar en qué lugar del ranking social y de prestigio aparecen hombres y mujeres, quienes aparecen en las grandes gestiones económicas y políticas y quienes permanecen aún en la vida privada.  
No obstante, peso a todo, las mujeres no van a retroceder un paso atrás en la conquista de sus derechos, en la igualdad efectiva, en la toma del poder que les pertenece por derecho y valía, desde cualquier punto del planeta. El grito de protesta de la feminista tunecina, Amina Tyler,  representa gráficamente lo que digo, la palabras dibujadas en su piel “Mi cuerpo es mío y hago con él lo que quiera”  que le ha valido la condena del fundamentalismo, pero la activista tunecina sigue resistiendo.
Difícil  y ardua tarea que debemos sostener cada día  las mujeres en la consecución de la igualdad efectiva y real, más complejo aún por el sistema patriarcal en el que vivimos, a no ser que alguien sea tan inocente para pensar que Angel Merkel, domina el mundo, o al menos esta parte de nuestro mundo.
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martes, 23 de abril de 2013

El juez



Un hombre está sentado en la terraza de una cafetería del Charco y lee, acompaña su lectura con una cerveza. De vez en cuando levanta la vista, como si reflexionara o pensara en algo más allá de libro que está leyendo. Tiene un semblante serio y adusto, pero hay algo en él que hace pensar que está en perfecta armonía con el universo. Viéndolo así parece un hombre más disfrutando de su lectura en una agradable tarde de primavera. Sin embargo, no lo es. Juan José Cobo Plana es el juez que ha puesto en jaque al sistema bancario firmando un auto que considera a los intereses moratorios de  las hipotecas como abusivos y usureros.
Este juez de Primera Instancia de Arrecife (Lanzarote) como  un San Jordi frente al dragón, va a anular todos los procedimientos de ejecución hipotecaria en los que halle intereses de demora (es decir, el castigo o pena que impone el banco cuando dejas de pagar la hipoteca) superiores al 16 por ciento.
Este hombre que habla de moral y de justicia y que reconoce que tomó conciencia a través de los movimientos sociales de protesta, de lo inhumano y abusivo de las hipotecas y del daño tremendo que ha hecho a la sociedad,  es un faro que alumbra en esta isla perdida del atlántico.
Lo  observo cada tarde, sentado en su mesa habitual en el Charco, leyendo, con cierto aire distante y solitario;  y lo imagino con un enorme poder sobre el bien y el mal en su soledad escogida.
Este juez, que lee absorto en la tarde junto al mar me lleva a decirme con orgullo:
He aquí, en esta pequeña isla, a una persona íntegra.  
Y este pensamiento me devuelve, por un instante, la confianza de nuevo en la justicia. 

martes, 15 de enero de 2013

Desconecto





Ya la gente no se llama se wasapea, se envían mensajes, reduciendo en simples frases toda una existencia, el fervor de lo simple, de lo reducido al máximo. La síntesis, pero también la creciente necesidad de comunicarnos de esta forma. 
Sin embargo, es un sistema perverso de comunicación, contrariamente al teléfono que no deja  constancia alguna, el mensaje deja huella escrita. Y uno escribe como quien deja señales de cada paso que da, “ahora te llamo” “estoy saliendo del trabajo”, “ pásalo”
Si no desconectas tu wasap todos los amigos y contactos pueden estar de pronto en tu cuarto, llamándote a la puerta, justo en el  momento que querías disfrutar en soledad.
 Uno empieza a preocuparse cuando  hay algo que inevitablemente te empuja a atender el reclamo o a leer lo que alguien ha tenido a bien contarte.
El móvil ya  es un apéndice más de nuestra mano. No sabemos cómo influirá esto en nuestra manera de pensar, de sentir o actuar. Hemos copiado la forma de actuar de los adolescentes a los que recriminamos por  su excesivo uso.
El móvil es un problema cuando te obliga a estar pendiente de él y ya nadie duda de que su utilización marcará nuestra forma de ser y  de relacionarnos en el futuro.
Al igual que la televisión es un instrumento de manipulación masiva donde las imágenes se suceden en cascadas como en un noticiero cotidiano y repetido: Un país que invade a otro, guerras de árabes y judíos, manifestaciones en Paris contra el matrimonio homosexual, nuevas violaciones en la India, en Marrueco se debate la ley que permite al violador de la menor casarse con ella para eludir la cárcel. Alta contaminación en Pekín.
Imágenes nuevas y repetidas de un mundo demasiado vertiginoso para aprehenderlo.  
Nada es real si no es imagen.  Globos sondas para la desinformación. Río revuelto ganancia de poderosos.  El poder de la desinformación.
¿ Acaso creías en la inocencia de la imagen?
Estás controlado.
La futilidad y la superficialidad son los valores  que imperan. Desconexión.

miércoles, 7 de marzo de 2012

trabajadora anónima

Los escritores medievales eran anónimos. En esa época no existía aún la conciencia individual de autor, por lo que era común que las obras no fuera firmadas. La literatura era hermosa por sí misma, no por su valor comercial o porque tal o cuál persona la hubiese escrito, incluso tenía más validez si se reescribía sobre lo que ya habían hecho otros. Así, el uno se disolvía en el todo.

Mañana día de la mujer trabajadora defino mi trabajo como escritora a tiempo parcial. Escribir historias es un trabajo más, gratificante, a veces, difícil otras, apasionante siempre. Lo valoro en exceso para concebirlo como un negocio en el beneficio de unos pocos.

No compro nunca libro, aunque me apasione leer, salvo para hacer algún regalo. Acudo siempre a bibliotecas públicas o a tiendas de segunda mano. Son mis principios, no pretendo que sean los tuyos. Pero me gusta escribir y pienso qui si la literatura no sirve para cambiar el mundo, al menos debería valer para que uno mantenga intacto sus principios.

Pero, quién pagará a estos trabajadores. Deberán cambiar las formas de gestionar su supervivencia; las actuales no sirven. Internet ha abierto una puerta y por mucho que se empeñen algunos nadie podrá cerrarla,

El artista debería ser pagado por el estado si este garantizase la total libertad e independencia del creador, el escritor, el cineasta, el pintor, sería un trabajador más, alguien que realiza un servicio público de interés general como la sanidad y la educación y de esta forma poder legar a la población de forma libre y gratuita.

lunes, 19 de diciembre de 2011

El nuevo esclavo

Ya lo dice la biblia, lo primero fue el verbo. Hermosas y huecas palabras que no significaban nada aparecieron en un horizonte de promesas. El estado del bienestar fue una de ellas. Y todos creímos que ese era el limbo o el estado natural al que debíamos aspirar.

Los tiburones fueron los primeros que la bendijeron. Ellos fueron los que dieron el dinero y crearon el deseo. Con grandilocuentes palabras de promesas los viejos usureros del reino nos engañaron con los préstamos, nos obligaron a consumir crédito, y a compra sin tino. Así fue cómo nos endeudamos y caímos justo en la boca del tiburón

Ahora, es la hora de los chacales…

Los chacales viven del trabajo de los otros, del superávit del trabajo del otro. Son ávidos estrategas. Se nutren de la carroña y engordan con las desgracias ajenas y cómo flores en el estiércol crecen más cuánto más débil está la presa.

Se alimentan del miedo y de la ignorancia. Saben que es justo ahora cuando no hay trabajo cuando ellos sacarán los máximos dividendos. Ya inventan nuevas recetas, despiden a la mitad de empleado y por el mismo precio explotan al resto. Es fácil la fórmula cuando no hay ética, cuando el estado se debe al tiburón, cuando el chacal alimenta al tiburón con el sudor del nuevo esclavo.


Pintura "los desocupados " de Antonio Berni


viernes, 17 de junio de 2011

Asesino inmundo

Asesino

Despiadado

Vergüenza de la especie.

Raza inmunda.

Hijo desnaturalizado.

Inhumano.

Fantoche.

Engreído.

Indigno de pertenece a estar raza.

Pero ¿quien te has creído que eres?

¿Es que acaso eres mejor que ellos?

Ciego.

Sordo.

Absurdo ser perdido entre tus propias heces hediondas.

Un día la madre naturaleza hará lo mismo contigo.

Y pagarás de una vez tanto sufrimiento.

Cobarde.

Psicótico ser que vives en tu paranoia superficial de consumo y tele.

Descerebrado.

Irresponsable

Nunca supiste lo que era tener moral ni ética.

Pero ¿cómo te atreves a abandonarlo a su suerte?

¿Cómo eres capaz de dejarlo tirado en la cuneta y dormir sin tener mala conciencia?

Asesino

Hez

Rata inmunda

Te maldigo

Por lo siglos de los siglos

Hasta que conviertas en rata o cerdo de dos pies.

Recibirás tu castigo aquí y ahora

En la tierra.

Un día tus vísceras pustulentas se derramarán igualmente en el asfalto

Un día tú también serás abandonado

En mitad de la cuneta

Y nadie

Nadie hará nada por ti.

Todos miraran hacia otro lado

Porque con ellos no va nada

Porque eres sólo un perro.

viernes, 20 de mayo de 2011

Mundo de hombres

Vivimos en un mundo de hombres. La igualdad real está aún lejos de llegar, y no me refiero con esto a los países tercermundistas donde la situación de la mujer es de semiesclavitud o de completa sumisión a los hombres. Me refiero a este, nuestro primer mundo occidental y bienpensante.

El caso de Straus-Kahn es una muestra más de este hecho. Un hombre poderoso, en los primeros puestos para ser próximo presidente de Francia, presidente del F.M.I se cree y así lo hace, con el poder de violar a una camarera en un lujoso hotel en Nueva York. Pero esto no es lo peor, lo verdaderamente nauseabundo es la defensa que hacen de él sus propios compañeros de filas, socialistas franceses, hombres a fin de cuenta, esgrimiendo ideas tan peregrinas como la defensa de la privacidad, del honor o la destrucción de la imagen pública del Presidente. Ni una sola palabra para la víctima. Ni una palabra de adhesión para esta mujer, salvo, claro está, la de algunas mujeres, la ministra de Exteriores de España, por ejemplo.

Sobresalen más, al menos en la prensa de este lado del atlántico, los ataques al país que ha sido capaz de encarcelar al tipo de una forma “humillante” como dijo la primera secretaria del Partido Socialista francés. Llueven los reproches por parte de los franceses en su línea más cínica cuando critica al país que lo encarceló tachándolo de puritano, como si este hecho fuese un encuentro consentido por ambas partes, como si no fuese un delito la violación.

Para el violador todas las condolencias y exculpaciones, insinuaciones sobre su gusto por la buena vida y las mujeres, su carácter de “latín lover”, su dificultad para contener sus impulsos, todo dentro del marco de la más absoluta permisividad, como si estos lances o abusos de poder fuesen inevitablemente necesarios en una personalidad así y con un poder tal.

Nadie contaba con que la camarera, negra, inmigrante, viuda, madre, con más dignidad que ninguno de ellos, se atreviese a denunciar a la seguridad del hotel los hechos; pese que ahora, que sabe el poder que ostenta el violador tema por su vida y la de su familia.

En el fondo de esta historia subyace tristemente la idea aún patente en muchos algunos hombres de que la mujer es un objeto de placer para el hombre, que se puede coger cuando y cómo quiera, y si es una persona poderosa un Berlusconi o un Straus Khan con más derecho. De ahí esta falta de pudor moral de sus compañeros de filas al aceptar hechos inaceptables.

Esta idea es la que lleva a la violencia machista, al asesinato de tantas mujeres al año, hechos excusados, permitidos por altas autoridades o sufragados por grades empresas. Hoy sin ir más lejos podemos ver en la prensa que la firma Munich Re ha pagado a prostitutas como incentivos para sus cien comerciales.

Straus- Kham ya ha dado ya un millón de dólares por salir bajo fianza, hoy dormirá en un lujoso apartamento de lujo, deberá pagar cinco millones más en concepto de fianza. Sin embargo, para la camarera que tuvo el valor de denunciar el abuso, no hay dinero que la indemnice del horror vivido o de la dignidad perdida.


Pintura: La violación de Magritte.