martes, 18 de junio de 2013

Final de curso




Queridos padres de alumnos:

Les aseguro que no somos magos, aunque a veces hagamos malabarismo. No tenemos soluciones milagrosas e inmediatas, por más que algunos de ustedes lo crean. Tampoco somos psicólogos ni hemos estudiado para ello, a pesar de que, en ocasiones, hagamos de terapeuta en las largas sesiones de visita de padres. Somos simplemente maestros y profesores, inmersos en el día a día de sus hijos y el futuro que le espera.
Queridos padres, tenga consideración con el maestro y no mate al mensajero. No lancen contra nosotras todos sus dardos. Los docentes no tenemos la culpa del estado de desidia, de la falta de valores de esta sociedad y del poco esfuerzo de sus hijos.  Pero si de algo debe estar seguro, es de que queremos lo mejor para sus hijos. Sepa esto por su bien, los profesores no tenemos “mania” a su hijo, si le reprendemos varias veces su conducta o le suspendemos en una asignatura.
Cómo hacerle entender que el profesor tiene y debe ser siempre su aliado. Por favor, no dé crédito a todo lo que su hijo le cuenta, los niños también mienten para su conveniencia. Los chicos no son siempre ángeles, manipulan, engañan y saben perfectamente hacerse las víctimas cuando algo no sale como ellos quieren. A fin de cuentas, es lo que han aprendido de nosotros, es el regalo que les hemos dado.
Como pasamos menos tiempo con ellos y nos carcome la culpa, los sobreprotegemos en exceso y  les consentimos cuando estamos con ellos. Y así nos va. Pues sepa que, educar no es dar todo lo que pide, tampoco educar es dar crédito a su hijo en detrimento de la palabra del profesor, pues si lo hace nos desbanca de la autoridad necesaria para poder enseñar.
Hay mucho silencio alrededor de esto, el profesor se siente avergonzado de contar lo que sucede en el aula, como si esto presupusiera ser un “mal profesional” y callan haciéndonos a todos cómplices de este ignominia.
Pero hay que decirlo bien alto para que la sociedad se entere: Los maestros y profesores estamos expuestos e indefensos no sólo a la violencia verbal de alumnos consentidos o malcriados, sino además, a la ejercida por padres, desbordados por las circunstancias, quienes han encontrado un blanco fácil y a mano contra quien destinar su rabia.
Bien sabemos que ser padres no es una tarea fácil en un mundo convulso y caótico como este. Pero en este maremágnum de desidia y confusión, la educación no debe ser una isla pues es lo único que puede salvarnos.
Piense que, a fin de cuentas, nosotros, los maestros y profesores estaremos aquí durante un breve espacio de tiempo, pero no pierda el norte, porque el timón de la educación de sus hijos está, finalmente, en su mano. 

9 comentarios:

ISA dijo...


Qué te voy a decir más que tienes toda la razón del mundo mundial.
Claro que habrá profes "malos", pero creo que son los menos, y además si un hijo se queja del profe lo menos que se puede hacer es contrastar opiniones y no dar por sentado que tu hijo tiene razón ¡para nada!. Menudos son los chavales de hoy día.
Y, efectivamente, la educación empieza en casa aunque (desgraciadamente) hay muchos factores que contaminan la labor de los padres: los amigos del cole o de fuera, los hermanos, la tv, cómo es el niño/a...

TORO SALVAJE dijo...

Está claro que el timón es de los padres por mucho que algunos por comodidad dimitan de sus responsabilidades.

Bien visto.

Besos.

Anónimo dijo...

Tomar el timón es tarea difícil en estos días, más si tenemos en cuenta que tenemos las manos ocupadas con el móvil...
Cuanta razón y que poco te pagan por ella!

María dijo...

Inmejorable.

emejota dijo...

Un aplauso querida. Explicas muy bien la razón principal por la que dejé la enseñanza escolar, ¿verdad?. No estaba mi cuerpo serrano de entonces para seguir tragando sapos y culebras,y eso que entonces todavía eran pequeñitos. Bsss.

maria candel dijo...

Muy cierto, amiga, todo lo que dices, soy hija de profesores y desde bien pequeña oía a mis padres con las mismas quejas y recomendaciones, pero parece que muchas veces caen en oídos sordos, creo que la paciencia es un valor añadido al magisterio.
Un abrazo, Ico

Enrique García dijo...

Hola Ico:
Escribes muy bien. Describes literariamente realidades escolares. Ya sabes que yo utilizo tus textos para que mis estudiantes conozcan la escuela.


maslama dijo...

como dicen las abuelas, entre todas la mataron y ella sola se murió (la educación, digo)

besos,

mjromero dijo...

Esto sería para publicar en esas revistas que hacen los alumnos una vez o dos al año y que los papás se lo leyeran de pe a pa.
Eso encuanto a las relacuones ecolares, pero en cuanto al sistema educativo a ver a partir de ahora qué pasa, sin profesores, sin medios, con alumnos que llegarán a clase sindesayunar..., un maremagnum, un tsunami de alta tensión para el futuro.
hace tiemppo que he dejado la enseñanza y me da'pena'(esta no es la plabra) pero aún tengo un hijo que es alumno y entonces ya me rayo si pienso en el sistema educativo, por no hablar de todo lo demas, porque entonces bufo.
Un abrazo.