domingo, 6 de octubre de 2019


Si el horror

Si el horror se normaliza,
no es menos horror
sino más profundo aún si cabe,
pues entonces es que se ha instalado
definitivamente en las cloacas de nuestras miserias humanas.

Si el horror se hace  cotidiano
y uno se acostumbra a vivir 
en la constante putrefacción de la carne
y en el  minuto de silencio.

Si el horror se vuelve el pan de cada día
y se anuncia en televisión como una muerte anunciada.
Si se apodera de nuestras palabras
e invade por completo todo nuestro vocabulario,
y ya todas las palabras son horror, horror, horror:
pájaro horror, montaña horror,  roca horror,
y ya no existe más que horror empañando la tarde.
Es hora de que levantemos  a los muertos de los cementerios.

Porque si el horror se vuelve cotidiano,
hay que sacar el hacha,
atravesar la jungla,
emprender  el vuelo,
y conquistar de nuevo las palabras.

Que el horror  no sea más que una palabra
con demasiadas oes y demasiadas erres,
una analfabeta palabra
que nadie escuche,
que nadie cante.

Para que se vaya el horror
te nombro:
horror,  horror, horror  cotidiano,
y gasto tu nombre para que no suene más,
y que sean  sólo palabras limpias 
las que digamos.

2 comentarios:

Fackel dijo...

Ojo, que repetir la palabra puede ser un exorcismo pero también una advocación. Depende de la buena o mala voluntad del que la pronuncie. Viniendo de ti me adhiero, es bienintencionada. Si pudiéramos desterrar el horror real diciéndole que se marche de una horrorosa vez...Que se marchen los criminales...Tengamos honesta conciencia, simplemente no siendo generadores de horror ni adscribiéndonos a aquellos que lo pregonan y lo llevan a cabo con diferentes formas y armas, porque tiempos seguirán viniendo que nos van a hacer más ciegos día a día.

Me gusta esa fuerza y rabia del poema, bien construido.

Ico dijo...

"Cuando pronuncio la palabra Silencio,
lo destruyo.
Cuando pronuncio la palabra Nada,
creo algo que no cabe en ninguna no-existencia" de Wisława Szymborska
Así cCuando pronuncio la palabra horror la gasto, la destruyo para que desaparezca de nuestra existencia.
Gracias por estar siempre ahí.