La sazón amorosa



(…)porque el advenimiento mismo de la sazón amorosa es, de todo, lo más imprevisible. Justamente la desazón amorosa es siempre una consecuencia de no haber sabido aprovechar la sazón. La gran sabiduría del amante consiste en reconocer y apresar esta sazón cuando irrumpe rasgando el velo de lo soñado, en acertar a distinguirla de posibles espejismos. Así viven los buenos amantes, en continua alerta, acechando la configuración de la sazón oportuna, pero renunciando a provocarla, como erradamente le aconseja su deseo, atentos a la trama de lo que va ocurriendo, dispuestos siempres a decir “ahora”, a saltar al estribo de los trenes en marcha, En el caso de los sujetos dogmáticos y testarudos, su impaciente afán por cumplir a ultranza un programa previsto, les lleva a forzar la sazón con remates de aparente brillantez, donde la ciega identificación de lo proyectado con lo conseguido puede semejar un triunfo. Pero son remates de ignorante, que a la postre adolecerán de su atropello y de la desatención a los datos que la situación les invitaba a considerar, triunfos pasajeros de torpes consecuencias. Traiciones a la sazón que se pagarán en desazón.

Extracto del “Cuento de nunca acabar” de Carmen Martín Gaite
Pintura de Balthus.

Comentarios

Alson ha dicho que…
Cuidar la sazón con razón y corazón es la asignatura en la que me acabo de matricular.
Gracias.
María ha dicho que…
Me encanta la nueva foto.
sinblog ha dicho que…
"La técnica del gran seductor exige, en el paso de un objeto amado a otro...." de Memorias de Adriano (me lo recordó)
La Maga ha dicho que…
No creo que los buenos amantes descifren las señales ocultas, imprevisibles o restallantes. Esto de tomar los trenes en movimiento, es lo que va. ¿Cuaja saber la oportunidad y el antes de las cosas para actuar en consecuencia?

Demasiada pasión para tanta sazón.
Candela ha dicho que…
Yo creo que la desazón no siempre se produce por descuidar la sazón, sino por la pérdida, el peligro de pérdida o la pérdida imaginaria (cuando la relación sólo existe en la imaginación). Me cuesta entenderla en el contexto en que lo encuadra Carmen Martín Gaite.
Lena ha dicho que…
Así viven los buenos amantes, en continua alerta...

Por eso son (los buenos amantes) una especie extinguida.

(Casi un mito)

Todos estamos dormidos, Profesora Nada Chiflada...

Un beso grande, Ico!
La Maga ha dicho que…
Me gustó mucho el comentario de Candela:

"La pérdida, el peligro de pérdida y la pérdida imaginaria".

Un ejercicio de concentración para discernir entre unas y otras.
Ico ha dicho que…
Candela, la autora, debí explicarlo al principio, hace una comparativa entre el amor y el proceso de escritura. En cuanto a que el proceso creativo de nada vale, prepararlo o indicarle los caminos que nos gustarían que tomase, no se puede adelantar lo escrito en conjeturas o estructuras mentales... sino que él mismo fluirá líbremente cuando aparezca. Me gusta esta visión nada dogmática del proceso creativo..
BUR ha dicho que…
Si, Ico...
estados de flujo que diria Mihaly Csikszentmihalyi
BUR ha dicho que…
Amar no es la voluntad de Amar.

besitos
Isabel ha dicho que…
¿Sazón, desazón?, ¿No habría que amar sobre la marcha?, ¿con el solo dictado del corazón?. Un beso guapa


Espero poder darme una vueltecilla por tu blog, que ando un poco perdida
El Drac ha dicho que…
Me gustaría estar entre esos que esperán lo que va sucediendo y aprovechan el momento, pero realmente uno no puede ser juez y parte para decir lo que es o no es, mis resultados me arrojan, que soy un novato siempre. Un besote. Lindo tu post...¡¡¡Quiero aprenderrrr...!!!
Victoria ha dicho que…
Estoy de acuerdo. Los buenos amantes, los buenos escritores, los buenos...intuyen a la liebre que se esconde tras la mata (metáfora de Martín Gaite) No se trata de esperar, ni siquiera de buscar la oportunidad. Es más sencillo: se trata de no perderla. Cada vida es una historia y las historias como la vida se deslizan. Estoy con Lena: no estás nada chiflada. O a lo mejor sí.
Victoria Dubrovnik ha dicho que…
Tal y como dice ella... "La sorpresa es una liebre y el que sale de la caza no la verá dormir en el erial" de su Nubosidad Variable.

Y es que el amor es imprevisible, no se razona, no se programa, no entiende de la razón, es al fin y al cabo, un ser vivo :-)
Charm ha dicho que…
No conocía ni el texto ni el cuadro...curiosos planteamientos, que me hacen pensar en lo efímero de lo que late. O no...no tan efímero.
Me quedo pensando un rato más.
Saludos.)