Asignatura pendiente



No siempre se aprueba. Cuanto antes se aprenda esto, antes se asume la parcela cotidiana de frustración. Sin embargo, por alguna extraña razón, siempre esperamos tener éxito, como si fuese tan fácil: alcanzar todos los objetivos propuestos, llevar hasta el fin las decisiones, finalizar todo lo que se empieza… Esta forma de ir por la vida no es solo demencial, sino lo más parecido a un proceso neurótico contra uno mismo.
Esto viene a cuento de este blog que tienen aquí delante. He de reconocer ante ustedes que he suspendido la asignatura de “novela por entrega”, y lo peor de todo es que era una asignatura troncal. Me justifico pensando que la novela requiere una dedicación y concentración de la que carezco por el momento. A esto, se añade el hecho de que, al estar basada en un suceso real, era necesaria una labor ingente de búsqueda y rastreo en las hemerotecas de la que carezco actualmente. No me justifico, pues tengo todavía una vana esperanza de recuperarla en septiembre. Una justificación a este suspenso más simple es que tiendo a la dispersión como las olas a la orilla, y no doy para más.
Sin embargo, apruebo con nota la de “relato por encargo” sección de la que me siento especialmente satisfecha y que parece que ha tenido buena aceptación por parte de ustedes. Agradezco, y lo hago de antemano, a todos, esos títulos que me han enviado: procaces, difíciles, maliciosos, reveladores, enigmáticos, títulos y fotos bajo los que dormía un relato esperando ser contado. Retos a mi imaginación y creatividad, que gracias al apoyo y reconocimiento de ustedes ha ayudado a poner en marcha la oxidada maquinaria de mi fantasía. Aprovecho para animar a que lo sigan haciendo; para aquellos que no lo sepan a su derecha hay un icono donde pueden colgar, en el tablón de anuncio, sus encargos.
Sirva esta humilde confesión como breve homenaje en el día del libro a toda aquella gente anónima que los escribe, aunque nunca los acabe o publique.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Que bien que te hayas implicado en tu reto, me gusta seguirte y comprobar cada vez que abro tu ventana que tu imaginación y creatividad siguen vivas, que te alimentas bien en cada relato y que los títuloss son tu punto de partida para hacernos vivir y disfrutar contigo.
Yo tengo tantas asignaturas pendientes...