LA ISLA DE SAN BORONDÓN


Hay una isla en atlántico llamada por los castellanos ““encubierta” y por los portugueses la “non trubada”, que aparece y desaparece sin razón aparente. Relatan su existencia el testimonio de numerosos marineros que en medio de una tormenta arribaron desconcertados a sus playas, para luego perderla.
En la época de la conquista, innumerables aventureros se lanzaron a su descubrimiento, no hallándola, y pareciendo que la isla, inaccesible a quien la busca, se esconde para quien no la encuentra. Varios testigos dieron fe de su existencia, siendo uno de ellos el marinero apellidado Verde, cuando en de una atribulada tormenta fue a dar él y sus hombres a sus costas. Lo que allí encontraron lo describen como maravilloso, pues la isla era de una gran frondosidad y los árboles de gran tamaño. Vieron en la playa restos de piedras formando un triángulo, señal de haber estado haciendo fuego en ellas. Pero de lo que de verdad se espantaron es de unas huellas en la arena del doble del tamaño de un hombre y un espacio entre ellas mayor que el de ningún ser viviente. Cuando se dispusieron a adentrarse en la isla, un gran vendaval se apoderó de la ella, por lo que, temiendo por sus vidas volvieron a la embarcación. Al día siguiente, llegada ya la calma, quisieron volver de nuevo a la isla, llevándose una gran sorpresa pues vieron que ésta había desaparecido. Los hombres de letras han intentado dar una explicación a este fenómeno no encontrándolo, dando por sentado que, son más las cosas existentes que se esconden al ojo humano pero existen.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Desde que fuí a Canarias por primera vez...me ha fascinado esta isla y Güimar...tantas cosas....